Herencias y Sucesiones

Ordenar lo que queda no tiene por qué ser un conflicto.
Acompaño a las familias para que todo se resuelva con claridad, respeto y seguridad jurídica.


Toda herencia empieza con dudas: qué hacer primero, qué papeles reunir o cómo calcular lo que corresponde a cada heredero.
Te ayudo a ordenar la documentación y aclarar los pasos iniciales: certificados, testamento, últimas voluntades y titularidades.
La clave es empezar con un esquema claro para evitar errores que luego cuestan tiempo y dinero.

En esta fase revisamos la documentación y comprobamos si existe o no testamento.
Solicito los certificados necesarios —defunción, últimas voluntades y seguros de vida— y oriento a la familia para reunir todo lo que hará falta para tramitar la herencia.
Cuando está completo, se valora el patrimonio: inmuebles, cuentas y demás bienes, para poder continuar con seguridad y sin errores.

Con la documentación y la valoración completas, llega el momento de repartir.
Preparo el cuaderno particional y busco que los acuerdos entre herederos sean claros, equilibrados y, siempre que sea posible, amistosos.
La prioridad es que todo quede bien redactado y sin margen para conflictos posteriores.

Una vez firmado el cuaderno particional, gestiono la presentación de la documentación ante notaría y registro.
Superviso que todo quede correctamente inscrito y que cada heredero reciba lo que le corresponde.
El objetivo es cerrar el proceso con la tranquilidad de que todo está en orden y bien hecho.

Resolver una herencia no debería ser un proceso complicado ni doloroso.
Mi labor es guiarte con claridad y respeto, para que todo quede ordenado y la familia pueda cerrar esta etapa sin más incertidumbre.
Cada documento, cada firma, cada paso: todo con sentido y tranquilidad.

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